El técnico del Barcelona, Josep Guardiola, ha abandonado la prudencia para cargar contra el presidente madridista, Vicente Boluda, de quien ha dicho que no tiene categoría para tocarle el ánimo, después de que el mandatario apuntase que el clásico del Bernabéu lo da por ganado y que, por tanto, entre Barça y Madrid sólo hay un punto de diferencia.
Barça y Madrid se encuentran distanciados por cuatro puntos en la Liga, después de que el conjunto catalán haya perdido ocho de los doce de ventaja que tenía hace cuatro jornadas, circunstancia que ha desatado cierta euforia en el madridismo y, a la vez, prudencia en el barcelonismo.
Recientemente, el presidente del Madrid señaló que la distancia que él entiende que se da entre los dos equipos es de tan solo un punto, porque da por hecho que el clásico que se deberá jugar en el Bernabéu caerá para el equipo madrileño.
"No me desgasta el debate en la prensa"
"No tiene la capacidad para tocarme el ánimo. No lo conseguirá", señaló Guardiola, completamente alejado de la prudencia que le ha caracterizado durante toda la temporada y, sobre todo, después de haber señalado ante los medios: "No me desgasta el debate en la prensa. No me preguntéis que éste ha dicho esto o lo del otro. No es mi trabajo. No quiero perder el tiempo".
No obstante, no fue la única carga que lanzó contra el presidente madridista, cuando se mofó por el pronóstico que lanzó en la previa del Madrid-Liverpool, al apuntar Boluda un 3-0 y precisar que el partido sería "un chorreo". "Ya la acertó el día del Liverpool", ironizó Guardiola.
El preparador del Barcelona, a pesar de cambiar el semblante cuando se ha referido al presidente del Madrid, ha ofrecido una conferencia muy distendida, durante media hora larga de comparecencia ante los medios, con preguntas como: "¿Estás cagado?", en referencia a alguna portada en la que señalaba el estado de ánimo del Barça frente a la racha victoriosa del Madrid.
Guardiola: "Vamos a ser campeones de Liga"
El entrenador del FC Barcelona, Josep Guardiola, ha dado un paso al frente y por primera vez se ha mostrado abiertamente optimista al afirmar que no sólo su equipo es un firme candidato para llevarse la Liga, sino que está convencido de que se alzará con el título.
Más que una intuición, Guardiola ha sentenciado: "Creo que seremos campeones de Liga", una afirmación alejada de la prudencia que lleva marcando desde que se puso en marcha el campeonato y que llega, casualmente, cuando más débil se encuentra el Barça en la Liga, aún líder, pero tras perder ocho de los nueve puntos disputados en los últimos tres partidos.
Guardiola ha defendido que ésta no es una pose, al reconocer que ha detectado por qué su equipo ha perdido en las últimas jornadas y confía que a partir de mañana, en el partido de vuelta de las semifinales de la Copa del Rey contra el Mallorca, el Barça pueda experimentar una mejoría notable.
La crisis: "El nombre lo ponéis vosotros. Me parece muy acertado lo que decís, pero yo no voy a entrar a debatirlo. Estoy para saber que somos un buen equipo y que haremos un buen año"
"Me comeré las palabras", ha afirmado sobre la posibilidad de que falle su pronóstico, y ha rechazado que su equipo esté inmerso en una crisis. "El nombre lo ponéis vosotros. Me parece muy acertado lo que decís, pero yo no voy a entrar a debatir lo que publicáis. Estoy para saber que somos un buen equipo y que haremos un buen año", dijo.
"Ahora seremos campeones de Liga. A partir de mañana volveremos a poner la agresividad en el campo. La situación que vivimos ahora se gestiona con naturalidad porque es un proceso normal. Hay momentos buenos y otros malos. Estamos haciendo un trabajo para enganchar a la gente. Ya levantaremos la moral. Tenemos que buscar lo que hemos hecho durante un año", razonó.
El entrenador reconoció que hace tiempo que quizá tendría que haber mostrado una actitud menos reservada respecto a las opciones de su equipo, pero defendió que va con su carácter.
"En noviembre faltaba mucha Liga. Ahora siento que estamos con cuatro puntos de ventaja y que volveremos a estar con más diferencia, y que el equipo dará la cara"
"Estoy de acuerdo con todo lo que se habla. Si la cosa no va fina, debéis apuntarme a mí. Me siento fuerte y más optimista que días atrás. Tenemos que romper esta trayectoria. A mí no me tocaran el ánimo y el entusiasmo", añadió.
"En noviembre faltaba mucha Liga. Ahora siento que estamos con cuatro puntos de ventaja y que volveremos a estar con más diferencia, y que el equipo dará la cara. Yo no dejo de creer en la gente y creo en mí, en lo que hago. Hemos perdido dos partidos y lo he analizado. Es normal que haya pasado. Ahora nos levantaremos. No vengo a decir lo que toca decir, sino lo que siento", insistió.
De la situación del Barça, tras haber perdido la mayoría de puntos de ventaja como líder, Guardiola señaló que no le vale "eso de que no estamos tan mal, porque estamos como estamos", y cree que su equipo sólo debe hacer un pequeño esfuerzo para hacer lo que hacían "hasta hace unas semanas".
"Las victorias anteriores lo escondieron todo, pero, a día de hoy, siento que seremos campeones".
Guardiola desveló que hace ya tiempo que había detectado que su equipo podía perder, porque no había una continuidad de 90 minutos en el trabajo, "pero las victorias anteriores lo escondieron todo".
Además, reconoció que es posible que a algunos futbolistas les haya influido el exceso de elogios que han recibido estos meses. "De cómo reaccionemos a eso, seremos campeones. La gente me va a seguir. Intuyo que seremos campeones. A día de hoy, siento que lo seremos", aseguró.
Del partido contra el Mallorca, el entrenador del Barcelona se congratuló por la oportunidad única que tiene su equipo de alcanzar una final, por la ventaja de 2-0 que tiene de la ida, y garantizó que los azulgrana no conservarán el resultado, sino que irán "a marcar más goles". "No vamos a defender el resultado. Saldremos con ambición y seremos agresivos", reafirmó.